8 Marzo 2026. 3º Domingo de Cuaresma, Ciclo A. Jn 4,5-42
En todo ser humano habita la sed profunda de sentido y plenitud. A partir del encuentro de Jesús con la samaritana, muestra que esa sed no se sacia con bienes ni éxitos, sino con el “agua viva” que brota del interior. Descubrir esa fuente interior, la presencia de Dios, transforma la vida. Así, la fe y el amor vivido en lo cotidiano permiten experimentar una plenitud que renueva continuamente la existencia.
Anímate! Se el primero en comentar este video


