Lc 18, 1-8. Al igual que la sonrisa que te acompaña toda la vida la oración es esa pequeña semilla que reanima nuestra esperanza, fortalece nuestras ansias de justicia, alivia nuestro cansancio, ayuda ante nuestra debilidad. Si sonríes poco es posiblemente porque pienses que orar es perder el tiempo. La oración cristiana nos hace vivir con fe y confianza en el Padre y en solidaridad incondicional con los hermanos. Nos hace mas creyentes y mas humanos, abre los oídos de nuestro corazón, pone en marcha nuestras manos y construye una mentalidad de esperanza y alegría sin desanimarse. Esa es nuestra misión en el mundo hoy. No dejes de sonreír... y de rezarlo.
- Categoría
- Tiempo Ordinario
- Palabras Clave
- superación, entusiasmo, esperanza, optimismo, testigos, sonrisas.


